domingo, 10 de octubre de 2010

Quédate a dormir...

Supongo que tenía demasiado abandonado el blog...
pero cuando no hay nada que decir
el silencio es la palabra adecuada.

Supongo que han sido unos meses demasiado estables...
o felices
pero la felicidad nunca inspira tanto como la tristeza
que aspira cada segundo de esa antigua estabilidad
porque para mí ser feliz es ser estable

Supongo que ahora que lo pienso...
todo eso es muy triste.

Pero no he sentido que tenía algo sobre lo que escribir
eso también es muy triste.

Sin embargo, de nuevo hay algo que decir
aunque sea lo mismo de siempre...

Aunque las palabras cambien de lugar
no cambian el sentido
y solo siento que quiero decir...

Quédate a dormir

Apago las luces, abro la puerta al miedo.
Cierro los ojos,encendido queda el cerebro.
No pienso, solo me revuelvo entre ideas
no muy ajenas, a una realidad maquiavélica...
Si ya lo sé, no existe distancia más larga
que la medida entre los dos lados de la cama.
Sacudo las sábanas y trato de esconderlo
pero me persigue mucho más que el sueño.
Dueño y señor de los rodeos del desvelo nocturno
y lamento como la noche, ya ha perdido su turno.
Aún así lo hundo contra la almohada pero escapa
y me asfixia sabiendo esta batalla ganada...
Tan humillada, me cubro con las sombras
y asombrada aparece la luz de la mañana...

Supongo que a veces hay algo mas triste que la tristeza en sí.